DUENDES, OVNIS Y ANNUNAKI

Oberón era el rey enano de un bosquecillo encantado del sur de Francia (en realidad, del mágico Languedoc, en ese entonces). Un bosque donde las personas que se extraviaban (esto ya es un clásico), al reencontrar el camino, aparecían en sus aldeas cincuenta, ochenta años más tarde. Un bosquecillo donde en las noches de Luna…